miércoles, 8 de abril de 2009

En donde me encuentro parado. Por Nelson Salazar.

Como chilenos día a día vivimos, los hechos de la política cotidiana. Vemos a través de los medios de comunicación como ciertos políticos de todos los sectores promueven a sus candidatos para las elecciones presidenciales, algo ya en el ultimo tiempo normal y habitual. Pero el caso es el siguiente; ¿ Como es posible que un presidente de un partido, que además es un senador, se confronte con palabras soeces, en frente de todos los medios de comunicación, a un aspirante a la presidencia?. Señores donde queda el buen oficio de ser senador.

No niego que este Senador, Camilo Escalona, independiente de su colectividad política, sea libre de usar las palabras que quiera, pero como es posible que lo haga en un contexto de primarias, y de un acto oficial, como es la proclamación de un candidato ganador. El oficio de senador, es un cargo de elección popular, por lo tanto este le debe respeto a las personas que lo eligieron, debe hacer buscar engrandecer su oficio, y esto se demuestra también en su forma de hablar. Reitero no niego que en la vida privada no lo deba hacer, el es libre de hacerlo, pero recordemos que es un funcionario publico, de estima popular, y por lo tanto un agente indirecto en la educación de muchos de nuestros estudiantes. Tenemos que recordar que esto sale en todos nuestros medios de comunicación , y al otro día aun más salio en la portada de los diarios, con singulares y hasta cómicos titulares, en donde este también se excuso de provenir de una clase social baja, (señores esto no es de relevancia, no se puede escudar en esto, dado ha que hay gente de escasos recursos pero que por lo menos intenta hablar bien) que argumento más inválido. Nos quejamos que cada vez se habla mas incorrectamente, criticamos y creamos hasta frases cómicas de nuestras jergas populares, pero sin duda nuestros funcionarios públicos deben dar el ejemplo, por lo menos de omitir las palabras soeces. No creo que se pida mucho, hasta se da la posibilidad de hablar mal, sin embargo uno se debe ubicar y sobre todo si es un Senador de la República. No transformemos nuestra política en un mercado(sin ofender a los que laboran en ese lugar, solo es un ejemplo de nuestra idiosincrasia) en donde todos hacen gala de un buen lenguaje vulgar, y resuelven sus conflictos en amenazas y golpes. No señores nuestra política debe dar el ejemplo como una fuente cotidiana de buena educación, y no ser un ente mas que favorece como los programas nocturnos la economía del lenguaje.

Cada vez mas nuestra política con casos como este te ve más desprestigiada, se vez más puesta por el piso, no es tanto la palabra soez utilizada, sino el contexto en que se da, no transformemos lo que tanto nuestro antepasados se esmeraron en forjar en un simple oficio, recordemos que ellos nos representan, nosotros los elegimos y merecemos respeto y no ver más escenarios de matonaje, porque ya hay mucho matonaje en las calles, como para seguir viéndolo incluso en nuestros “HONORABLES SENADORES”.



Nelson Salazar

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